¿Podremos viajar a la estrella más cercana?

Desde el más lejano planeta hasta la estrella más cercana, todo el firmamento es observado por el Miraestels.

Sin más ayuda que su vista y una privilegiada posición flotante en el Mar Mediterráneo, el guardián de las aguas vigila impasible el cielo. Se preguntará, quizás, si algún día podremos comprender las estrellas e, incluso, si podremos visitarlas en un viaje interestelar impensable hoy en día.

Sin duda, tras años viendo cómo brillan los astros sobre el puerto de Barcelona, el Miraestels habrá apreciado que las estrellas más cercanas a nosotros se encuentran en Alfa Centauri, el sistema estelar más próximo a nuestro Sol y, por tanto, la primera parada de nuestro viaje interestelar. Pero, ¿qué más sabemos de este destino?

Alfa Centauri: tres estrellas, un único sistema

Alfa Centauri es el sistema estelar más cercano a nosotros y aún así se encuentra a la friolera de 4.37 años luz. Puede que, expresado así, no parezca tanto, pero estamos hablando de más de 40 billones de kilómetros.

El sistema estelar de Alfa Centauri se compone de tres estrellas: Alfa Centauri A, Alfa Centauri B y… ¿adivinas cuál es la tercera?

Si has respondido Alfa Centauri C, has fallado; ya que el tercer componente de Alfa Centauri es lo que conocemos como Próxima Centauri, una enana roja conocida por ser la estrella más cercana a nuestro Sol, a tan solo 4.2 años luz de nosotros.

Una de las principales curiosidades de Alfa Centauri es que no podemos saber a ciencia cierta qué ocurre con los planetas de ese sistema, ni cuántos existen como tal. Por el momento, sabemos de la existencia de, al menos, un par de planetas: Alfa Centauri Bb y Próxima Centauri b; pero es muy complejo calcular la situación de otros cuerpos del sistema debido al problema de los tres cuerpos.

Si no sabes cuál es el problema de los tres cuerpos, tan solo imagina que tuvieras que calcular la situación de algo que está afectado por tres efectos gravitatorios distintos

¿Tienes alguna idea de cómo lo harías? Pues justo en eso consiste el problema de los tres cuerpos, que tiene en jaque a todos los matemáticos de nuestro tiempo.

De todos modos, la parada más importante de un posible viaje interestelar a Alfa Centauri sería la mencionada Próxima Centauri, no solo por su cercanía, sino también por ser una estrella llena de misterios y curiosidades que, con toda seguridad, tiene fascinados al Miraestels y a toda la humanidad.

Próxima centauri: la estrella más cercana a nosotros

De las tres estrellas que componen Alfa Centauri, la más peculiar de ellas es Próxima Centauri.

En primer lugar, su distante posición respecto a las otras dos estrellas del sistema invita a sospechar que puede que ni siquiera forme parte del sistema. Además, al estar tan alejada, no es posible conocer por completo su órbita, ya que tardaría cientos de miles de años en completarla.

Una segunda curiosidad de Próxima Centauri es que el planeta más similar a la Tierra orbita a su alrededor, y no es otro que Próxima Centauri b. Por lo que sabemos hasta ahora, se trata de un planeta océano, de formación rocosa, con atmósfera y una temperatura que haría posible la vida en ella.

Por último, y por desgracia, se trata de una estrella bastante oscura para lo que estamos acostumbrados, con una luminosidad muy inferior al 1% de la que tiene nuestro Sol.

Ante todas estas curiosidades y la imposibilidad de conocerlas desde la Tierra, la pregunta es simple: ¿podríamos realizar un viaje interestelar para comprobarlas?

Earth and Spacecraft. Elements of this image furnished by NASA.

Viaje interestelar a la estrella más cercana

Viajar a una estrella no suena muy seguro y, desde luego, viajar a un sistema con tres estrellas, no lo hace mucho más apetecible. Pero, ¿seríamos capaces, siquiera, de llegar hasta ahí?

Lo cierto es que sería terriblemente complicado. A día de hoy, el objeto más rápido que hemos lanzado es la célebre sonda Voyager 1, que alcanza algo menos de 18 kilómetros por segundo, dejando nuestro viaje interestelar a este sistema estelar en algo menos de 80.000 años.

La realidad es que el viaje interestelar quedaría prácticamente descartado para nosotros hasta que no alcanzásemos los 25.000 kilómetros por segundo, y aún así tardaríamos 50 años en llegar a Alfa Centauri.

A esto habría que añadir que no podemos utilizar cualquier combustible. Harían falta tanques de combustible del tamaño de planetas para acercarse un poco a Alfa Centauri. Incluso otros tipos de energía, como la nuclear térmica, seguirían implicando una duración de miles de años de viaje.

La realidad es que si queremos acercarnos a otros sistemas estelares, debemos realizar nuestro viaje interestelar con la más antigua de las técnicas de propulsión: la vela. Sin embargo, en este caso no sería una vela de viento, sino solar, capaz de aprovechar la presión de la radiación lumínica solar.

Aún así, la NASA estima que podremos estar lanzando las primeras misiones hacia Alfa Centauri en 2069. Como siempre, es posible que al final todo se retrase unos cuantos decenios, y que ninguno de nosotros llegue a verlos.

No obstante, hay algo reconfortante en pensar que nuestro Miraestels seguirá ahí, como siempre, con la vista al cielo, derramando lágrimas invisibles con cada paso que demos hacia el cielo que escudriña incansablemente.

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