Un paseo por la Ciutat Vella de Barcelona

Pese a su privilegiada posición, nuestro Miraestels no es ajeno a los deseos de pasear por la Ciudad de Barcelona como cualquier viandante corriente. A veces le gustaría sentir la ciudad desde dentro, inspirar su cultura y sus gentes. 

Cuando un visitante llega a la ciudad de Barcelona le tiene que quedar claro que recorrer la Ciutat Vella es un hecho obligatorio del que, desde luego, no se va a arrepentir. Y es que es aquí, en este barrio, el casco antiguo, donde uno podrá encontrar las raíces de la urbe. La verdadera esencia de aquella pequeña colonia romana, Barcino, hoy convertida en una de las metrópolis más fascinantes de todo el globo.

Si el casco histórico es el corazón de la ciudad, la Rambla es la arteria que hace que toda la energía y vitalidad fluyan a través de él. Partiendo desde la mismísima estatua de Colón, nos adentraremos por este magnífico bulevar lleno de árboles, kioscos, puestos de flores, terrazas, bares, actores callejeros y un sinfín de personas que deambulan arriba y abajo, dejándose impregnar por la magia de esta mítica vía.

A lo largo del paseo podremos encontrar puntos de notable interés. El Gran Teatro del Liceo, uno de los centros mundiales de la ópera más reconocidos. El Mercado de la Boquería, donde hallaremos una colorida muestra de los productos más frescos y sabrosos que nos ofrece la dieta mediterránea. El Museo Marítimo, o la fuente de Canaletas, muy concurrida en las celebraciones futbolísticas.

Desde la Rambla, si nos adentramos hacia la derecha por la Calle Ferrán, estaremos llegaremos a la plaza San Jaime, que es el epicentro de la ciudad. No solo por albergar el centro de poder político local, sino porque junto a esta es donde se encontraba el foro romano, donde tuvo lugar el nacimiento de Barcelona como tal.

Toda esta zona es la que se conoce como el Barrio Gótico. Como su propio nombre indica, se trata del sector medieval mejor conservado, con infinidad de iglesias, templos y construcciones diseñadas y decoradas con este estilo arquitectónico tan característico. Perderse por los innumerables callejones del lugar supone una experiencia difícilmente explicable con palabras, pues el turista se siente como si hubiera hecho un viaje en el tiempo y alimenta su alma de una manera única. 

La Catedral de Barcelona, que se levanta sobre un templo cristiano con más de 1500 años, no es solo espectacular por su impresionante fachada gótica. En su interior nos deslumbran sus majestuosas y elevadas columnas y sus coloridas vidrieras, típicas de esa época. No sin olvidar los numerosos retablos barrocos, que son todo un regalo para la vista.

A lo largo del barrio podrás encontrar otros espectaculares templos, como el de Santa María del Mar, que inspira una conocida novela actual, La catedral del Mar, de Ildefonso Falcones. Los restos del Templo de Augusto, donde se conservan algunas columnas romanas o la Plaza Real, porticada y llena de vida.

A la izquierda de la Rambla se encuentra el famoso Raval, el que quizá es el barrio más bohemio de la ciudad. Entre estos callejones hay un ambiente más multicultural y desenfadado que sirvió de inspiración en el pasado a artistas como Pablo Picasso, además de ser el lugar de nacimiento de la rumba catalana.

Como podrás ver, visitar la Ciutat Vella no es una opción, sino una obligación.

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